Manifiesto
acerca del Copyright
En VideoGENTE nos preocupamos por que la gente se divierta de una manera sana (¿¿??) y con gran sentido del humor. No estamos en contra de la infracción al copyright, ni de la piratería. Ustedes pueden piratear nuestros videos, repartirlos, pasarlos a la gente, inclusive organizar una fiesta, cobrar la entrada y utilizar como motivo pasar nuestros videos.
Lo único que no apoyamos es el plagio. Es una cosa muy diferente.
La piratería es una actividad resultado del alto costo del producto de la industria discográfica. El artista realmente no pierde mucho dinero con la venta ilegal de sus productos. Quienes realmente pierden son las compañías disqueras (y en su caso, las compañías cinematográficas) que son los que se llevan la mayor parte de las ganancias. Nosotros no pirateamos, es decir, no ganamos dinero copiando y vendiendo el material original de alguien. Pero no nos molesta que lo hagan.
La infracción al copyright es una molestia muy relativa. El artista parodiado, en el caso de la actividad de VideoGENTE, no pierde absolutamente nada con lo que hacemos nosotros, como en el caso del reciente tumbamiento del video de MeAnda-Don de nuestra cuenta de YouTube. De hecho, si el artista es bueno, es un honor ser parodiado. Si es malo o ridículo, ellos solos se ponen en evidencia, y no hay nada qué hacer.
El plagio es distinto. Plagio es cuando alguien toma alguna creación tuya y él clama ser el autor. La persona que hace eso generalmente es descubierta y condenada al ridículo. Por ejemplo, un dj del mismo origen geográfico de nosotros, de quien no queremos decir su nombre pero se hace llamar Dj Oyuki, ha tomado el video de MeAnda-Don, le ha puesto su nombre arriba y luego lo pasa en sus tocadas, presumiéndole a la gente que él es el realizador. Obviamente, ha quedado bastante mal porque muchos saben bien quienes hemos sido los autores del infame video. Por supuesto, no nos ha hecho mella, pero sí nos apena un poco que haya gente sin creatividad que tenga que hacer caravana con sombrero ajeno para destacar.
Nosotros nunca hemos afirmado ser los autores de la música de la canción “Don” de Miranda. Sólo recompusimos la letra, pero jamás hemos clamado ser los autores de la melodía. A lo mejor se nos olvidó aclararlo, pero en este caso no es una afirmación por omisión. Y si se nos olvidó aclararlo, fue porque este sitio sólo es para diversión de la gente en un medio democrático, abierto y libre que es el internet.
Esa es la ventaja del internet, un monstruo que ha despertado en nuestra década y que difícilmente podrán parar. Si a Miranda les molesta nuestra parodia de “Don” (contrariamente a lo que afirman), están imposibilitados para detenerla. El video está en miles y miles de computadoras, cds y dvds, discos duros de individuales y servidores, así como en celulares y iPods.
De manera que, aunque VideoGENTE haga en un futuro videos con copyright (creaciones propias y registradas), nunca perseguiremos a los supuestos infractores. Nos unimos fervientemente a la causa anti-Metallica.
Si alguna controversia puede deducirse de esto, nos apresuramos a admitir dos puntos aparentemente inconsistentes entre sí: el primero, es que en realidad no es justo que la gente obtenga copias ilegales sin pagar un solo centavo al dueño del producto. El segundo punto es un poco más complejo y observa la justicia como una materia no absoluta y siempre cambiante, exactamente como es el lenguaje. El internet, las tecnologías de compresión digital (mp3, mpeg, divx, etc.) y la facilidad que otorga al usuario promedio la proliferación del hardware de almacenamiento y copiado digital (iPods y similares, quemadores de dvd, etc.) hace absolutamente imposible detener la multiplicación del material original. Es como tratar de “ponerle puertas al campo”.
Por lo tanto, estamos en un momento de la historia en que se ha vuelto ridículo ser un artista y pretender que absolutamente nadie copie y reproduzca tu trabajo. La mejor opción será conformarte con las ventas legales y no sufrir pensando en el costo de oportunidad, bajo pena de volverte loco.
De todo esto, concluímos: Abajo las persecuciones por copyright. Abajo el plagio. Arriba la libre difusión de las expresiones artísticas.


